Martes, 23 de julio de 2019
Área de clientes
No cerrar sesión
Gestión de claves
Artículos
Legislación
Empresas cárnicas
Revista on line


¿Quieres ser cliente?

Nielsen constata que en el 25% de los hogares hay consumidores con alergias o intolerancias alimentarias


La lactosa es la principal intolerancia en los hogares, uno de cada diez

Una de las tendencias actuales en el mercado de gran consumo es la relacionada con la salud. Aademás de las prescripciones médicas, el consumidor también quiere cuidarse más, lo que da pie a que en muchos hogares no se siga una dieta convencional. Así, en uno de cada cuatro, algún miembro sufre alergia o intolerancia a alimentos o ingredientes, mientras que en uno de cada tres se sigue una dieta que restringe o evita el consumo de algún producto, según el informe “Consumidor sensitivo”, elaborado por la consultora Nielsen.

En el caso de las alergias e intolerancias, la más común es la lactosa, pues uno de cada diez hogares tiene algún miembro que no la tolera, según el estudio. Además, en un 5% encontramos un problema similar para el gluten, o bien los frutos secos o el marisco.

Pese a esto, los cambios en la dieta no tiene por qué estar asociados solo a una prescripción médica o a un problema de salud, sino que en ocasiones es la propia persona la que por voluntad propia restringe o elimina de su dieta determinados productos. En este sentido, uno de cada tres hogares actúa de esta manera en España, siendo de todos ellos una dieta baja en grasas la más común (18%).

En esta tendencia creciente a incluir la salud como variable para determinar lo que comemos cada día, el consumidor está especialmente sensibilizado con algunos ingredientes de los alimentos. Así, las grasas trans junto con los colorantes y conservantes artificiales son los que causan más aversión a los españoles, al menos a cuatro de cada diez, que son los que afirman tratar de evitarlos en su dieta.  

En cambio, otros componentes comunes cada vez más en el vocabulario del consumidor como el gluten o la lactosa suscitan menos rechazo (un 13% ambos). En el caso del primero, es debido a razones médicas principalmente, pero con la lactosa no solo incide la prescripción del facultativo, sino que además un 42% de consumidores que la evitan en su dieta es por elección propia, por considerar que es dañina para los suyos y uno mismo.

En este contexto, y según estos consumidores, cuatro de cada diez afirman que sus necesidades en lo que a su particular dieta respecta no están bien satisfechas. En este sentido, tanto los fabricantes como la distribución tiene un amplio margen de crecimiento de cara a satisfacer plenamente las demandas de este tipo de consumidor, asegura la empresa.

Según el director general de Nielsen Iberia, Gustavo Núñez, “más allá de cuestiones médicas, los consumidores están cada vez más concienciados con su salud y, de hecho, todos los productos que percibe como saludables y que les ayudan a cuidarse están teniendo muy buen comportamiento. Y esto es precisamente un nicho de mercado muy propicio para la innovación. Un producto innovador tiene que cubrir necesidades no satisfechas y hay mucho margen de crecimiento cuando en una tercera parte de los hogares, por ejemplo, se sigue algún tipo de dieta especial que hay que ayudar a cubrir”.
Compartir esta noticia en:    Compartir en Linkedin LinkedIn        
©2019 Estrategias Alimentarias SL. Todos los derechos reservados. Aviso legal. Protección de datos