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NAMI responde al estudio que relaciona el consumo de derivados cárnicos curados con padecer problemas mentales


Un estudio recientemente elaborado por investigadores de la Escuela de Medicina John Hopkins relaciona el consumo de productos cárnicos curados con problemas de enfermedades mentales. Según aseguran, los nitratos en productos curados como salchichas, salazones y salami pueden contribuir a comportamientos maniáticos, un estado de ánimo anormal caracterizado por hiperactividad, euforia e insomnio.

El estudio, publicado en el Journal of Molecular Psychiatry, analizó más de 1.000 personas con y sin trastornos psiquiátricos y concluyó que las personas hospitalizadas por un episodio de manía tenían más de tres veces las probabilidades de haber comido carnes curadas con nitratos que las personas sin antecedentes de un trastorno psiquiátrico grave.

Los experimentos en ratas realizados por los mismos investigadores mostraron una hiperactividad similar a los comportamientos maniáticos después de unas pocas semanas con dietas con nitratos añadidos. El estudio, sin embargo, no fue diseñado para determinar la causa y el efecto, según sus autores.

El estudio en humanos se centró solo en los productos cárnicos curados adquiridos localmente, un subgrupo más pequeño de productos cárnicos procesados que excluye una amplia oferta de este tipo de elaborados. y solicitó a los participantes que indicaran si habían consumido cierto tipo de alimentos, pero no les pemitió ofrecer información sobre la cantidad de producto ingerida, el tiempo o la frecuencia de consumo.

De acuerdo con el North American Meat Institute (NAMI), no hay antecedentes en los que el consumo de carns curadas se asocie con un diagnóstico de esquizofrenia o trastorno esquizoafectivo, trastorno bipolar, depresión bipolar o trastorno depresivo mayor.

Ante esto, asegura que los resultados del estudio son "desconcertantes" porque menos del 5% de la ingesta de nitrito proviene de carnes curadas. La investigación muestra que el 93% de la ingesta de nitrito humano proviene de vegetales y de la saliva humana.

Además, el estudio se centró en el nitrato, mientras que la fuente más comúnmente utilizada en la carne preparada es el nitrito de sodio.


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